Concha nidamental de Argonauta colectada en la playa Punta Arena de La Ventana, Baja California Sur, México. Fotografía original de Rocío Nayeli Avendaño-Villeda. Derechos reservados.

AUTOR: Roxana De Silva-Dávila1*, Raymundo Avendaño-Ibarra1, Rubén Melvyn García-Guillén1,2 y Rocío Nayeli Avendaño-Villeda1.

1Instituto Politécnico Nacional, Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas. Av. IPN s/n. Col Playa Palo de Sta. Rita. CP 23096, La Paz, B.C.S., México. 2Universidad Autónoma de Baja California Sur, Posgrado en Ciencias Marinas y Costeras, Carretera al sur. KM. 5.5, CP 23080, La Paz, BCS, México.

Autor de correspondencia: rdesilva@ipn.mx

 

Los nautilos de papel también llamados comúnmente argonautas, son una de las formas más curiosas y desafiantes del grupo de los cefalópodos. Entre los cefalópodos se encuentran los calamares, sepias, nautilos verdaderos y pulpos, y en este caso a pesar de su nombre, el nautilo de papel no es un nautilo en absoluto, ¡en realidad es un pulpo muy especial!

Figura 3. Concha nidamental de Argonauta colectada en la playa Punta Arena de La Ventana, Baja California Sur, México. Fotografía original de Rocío Nayeli Avendaño-Villeda. Derechos reservados.

Los pulpos argonautas son morfológicamente muy distintos a los nautilos verdaderos que poseen una concha externa gruesa, enrollada y con cámaras internas. Cada hembra y macho de nautilo, vive en la cámara más exterior de su concha adhiriéndose a ella con músculos muy fuertes. Además, en la cabeza tienen alrededor de 47 pares de apéndices parecidos a tentáculos con una tapadera carnosa, llamada “capucha” que sella la concha si el animal es atacado por algún depredador. A los nautilos verdaderos solo se les encuentra en el Océano Indo-Pacífico (Jereb, 2005). En cambio, los pulpos argonautas no tienen concha externa y solo presentan ocho brazos. Además, a diferencia también de otros pulpos que viven en el fondo del océano y que se esconden en agujeros y grietas de arrecifes de coral y rocas, los pulpos argonautas se encuentran inmersos (flotando y moviéndose) en la columna de agua de mar en las regiones templadas y tropicales de todos los océanos del planeta (Finn, 2014).

A lo largo de su historia evolutiva, los argonautas se han adaptado a este hábitat que no presenta barreras ni lugares dónde protegerse, desarrollando entre otras cosas, una frágil, delgada y delicada concha externa de una sola cámara, muy diferente a la de los nautilos verdaderos. Solo las hembras, que pueden llegar a ser hasta ocho veces más grandes y 600 veces más pesadas que los machos enanos, producen y utilizan esta concha llamada también “concha nidamental”. En el primero de sus cuatro pares de brazos, la hembra posee un tejido o piel especializada que captura el calcio disuelto en el agua de mar y lo convierte en calcita con la cual, después de aparearse, construye la concha nidamental. La función principal de esta concha es contener, mantener unidos y proteger los huevecillos que el argonauta hembra produce, ya que en la columna de agua no hay dónde depositarlos ni protegerlos de los depredadores. Pero esa no es la única función de la concha nidamental del argonauta: también puede servir para proteger a la hembra y como dispositivo de flotación. Las hembras pueden atrapar burbujas de aire dentro de ella, lo que les permite mantenerse en la superficie de la columna de agua o liberarlas, con lo que pueden bajar a mayor profundidad, aunque pueden desplazarse fácil y rápidamente usando chorros de agua que lanzan a través de su embudo. El uso de las burbujas ayuda a las hembras a ahorrar energía que pueden dedicar al cuidado de los huevecillos (Finn 2013; Finn 2014). La palabra argonauta se refiere al medio marino y proviene del griego antiguo: Ἀργώ = Argó, que es el nombre de un barco y de su constructor, y ναύτης = naútēs, que significa “marinero o viajero”. La palabra griega ἀργός, también significa “brillante, veloz y ligero” (DECEL, 2024). Así, la palabra Ἀργοναῦται = Argonâutai, significa marineros en el barco llamado Argo (y es un nombre que, por lo visto, le queda muy bien a este grupo de invertebrados, donde la hembra y sus huevecillos serían los marineros y la concha nidamental, el barco.

Figura 1. A) Hembra de Argonauta (6.2 mm de longitud de manto). Las flechas señalan el tejido especializado en los brazos I, para la construcción de la concha nidamental. Paralarvas de Argonauta con tallas de: B) 0.8 mm, C) 1.34 mm y D) 3.3 mm de longitud de manto, medida que va de la parte posterior de la paralarva hasta la parte media de los ojos. Fotografías originales de Rubén Melvyn García-Guillén y Roxana De Silva-Dávila. Derechos reservados

Dentro de cada huevecillo, comienza a desarrollarse un embrión de argonauta que es protegido por su madre dentro de la concha nidamental que carga entre sus brazos. Cuando han crecido lo suficiente, los embriones argonautas salen del huevo (eclosionan) y al igual que a las larvas de otros pulpos y calamares, se les denomina paralarvas. En esta fase de su ciclo de vida, en la que parecen adultos en miniatura (Fig. 1), las paralarvas se incorporan al zooplancton marino en el que permanecerán varios meses alimentándose de organismos generalmente más pequeños y creciendo. El zooplancton en el mar, está constituido por animales generalmente microscópicos, que no pueden contrarrestar el movimiento de las corrientes marinas, por lo que son transportados hacia donde estas los lleven. Las larvas y muchos juveniles de una gran diversidad de formas, como larvas de peces, de camarones, de langostas, del krill y de diferentes moluscos como las almejas y los cefalópodos, se encuentran dentro del zooplancton, por lo que forman una comunidad muy diversa en la que las paralarvas que son carnívoras pueden alimentarse o a su vez, ser alimento de otros organismos del zooplancton.

En el Departamento de Plancton y Ecología Marina del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas, del Instituto Politécnico Nacional, se han venido estudiando las paralarvas planctónicas de los cefalópodos que se distribuyen en los primeros 200 m de la columna de agua, en la zona costera y oceánica de México. Lo anterior ha permitido analizar diferentes aspectos como son su riqueza y diversidad de especies, su distribución y abundancia y su cambio estacional e interanual relacionado con los cambios del ambiente marino. Todo lo anterior está basado en la correcta identificación de las especies a través del análisis de su morfología interna y externa, y por medio de análisis genéticos. En este caso, al menos dos de las cuatro especies del género Argonauta reconocidas actualmente, se distribuyen en aguas mexicanas y la identificación de sus paralarvas recién eclosionadas es muy difícil pues se parecen mucho morfológicamente.

Figura 2. Distribución de paralarvas de Argonauta frente a Baja California Sur, México. = Punta Arena de la Ventana, Baja California Sur (BCS). ● = Lugar de colecta del desove en el Parque Nacional Cabo Pulmo.

Mientras que los adultos de los argonautas son comúnmente registrados formando cadenas de hembras unidas una con otra de hasta 18 animales (Rosa y Seibel, 2010), viajando sobre medusas (Mangold et al., 2016) y formando parte del alimento de tiburones, atunes, dorados y de peces picudos como el marlín (Arizmendi-Rodríguez et al., 2006; Alejo-Plata et al., 2019), sus paralarvas son muy abundantes en el zooplancton y presentan una estacionalidad marcada. Nuestros estudios indican que las paralarvas de argonauta son muy abundantes en la zona oceánica frente a Baja California Sur, principalmente durante primavera‒verano (De Silva-Dávila, 2013; García-Guillén et al, 2018). También recolectamos evidencia de que los adultos de argonauta están desovando muy cerca de la playa ya que, en 2017, recolectamos 152 paralarvas recién eclosionadas y pequeñísimas, con tallas de 0.5–0.9 mm de longitud de manto, en el Parque Nacional Cabo Pulmo, arrecife ubicado en la punta de la Península de Baja California (Martínez-Soler, 2019), indicando que los adultos desovaron ahí (Fig. 2). Al comparar este número de paralarvas, encontramos que fueron 44 veces más que lo registrado en estudios previos. Adicionalmente a nuestros resultados, entre la comunidad local, se sabe que aún es posible recoger en las playas aisladas cerca de la ciudad de La Paz, restos de conchas nidamentales. Esto lo comprobamos recientemente en una visita a la localidad de Punta Arena de la Ventana en mayo de 2023. Ahí, sobre la playa, encontramos una pequeña concha nidamental de argonauta en perfecto estado. Estas, debido a su fragilidad y poco peso, son transportadas por las corrientes superficiales del mar y por el viento y muchas veces arrojadas a las playas donde, si hay suerte y encuentras una, podrás admirar el arte en una de las creaciones más frágiles y hermosas de la naturaleza (Fig. 3). Estas conchas nidamentales son comercializadas como objetos decorativos muy apreciados por los coleccionistas. Pero ¡ten cuidado!, si encuentras una concha con la hembra dentro o con sus huevecillos, por favor devuélvela al mar con muchísimo cuidado de no romperla. Así demostrarás tu compromiso personal y social con el cuidado de la naturaleza y serás ejemplo para tu comunidad.

Entonces, ¿cómo llamarías tu a estos pulpos, nautilos de papel o argonautas?

 

Referencias.

Alejo-Plata, C., León-Román, S., Díaz-Polo, R., Torres, A.M. 2019. Diversidad, abundancia y frecuencia de argonautas (Cephalopoda: Argonautidae), en la dieta de peces pelágicos de importancia comercial en Oaxaca, México. Revista de Biología Marina y Oceanografía, 54(1): 107‒117. https://doi.org/10.22370/rbmo.2019.54.1.1651.

Arizmendi-Rodríguez, D.I., Abitia-Cárdenas L.A., Galván-Magaña, F., Trejo-Escamilla, I. 2006. Food habits of sailfish Istiophorus platypterus off Mazatlan, Sinaloa, Mexico. Bulletin of Marine Science, 79: 777‒791.https://www.ingentaconnect.com/content/umrsmas/bullmar/2006/00000079/00000003/art00028.

DECEL. 2024. Diccionario Etimológico Castellano en Línea. Versión 08 febrero 2024. Revisado el 09/febrero/2024: https://etimologias.dechile.net/?argos y https://etimologias.dechile.net/griego/?Raices .

De Silva-Dávila, R. 2013. Paralarvas de cefalópodos en el Golfo de California, México. Tesis de Doctorado, Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de la Costa Sur, México, p. 370.

Finn, J.K. 2013. Taxonomy and biology of the argonauts (Cephalopoda: Argonautidae) with particular reference to Australian material. Molluscan Research, 33: 143‒222. https://doi.org/10.1080/13235818.2013.824854.

Finn, J.K. 2014. Family Argonautidae. In: Jereb, P., Roper, C.F.E., Norman, M.D., Finn, J.K. (eds). Cephalopods of the world. An annotated and illustrated catalogue of cephalopod species known to date. Volume 3. Octopods and Vampire Squids, pp. 228‒236. FAO Species Catalogue for Fishery Purposes, Roma.

García-Guillén, R.M., De Silva-Dávila, R., Avendaño-Ibarra, R. 2018. Seasonal changes in paralarval cephalopod communities on the southwest coast of Baja California Sur (spring and autumn 2003). Ciencias Marinas, 44: 107–123. https://doi.org/10.7773/cm.v44i2.2761.

Jereb, P. 2005. Chambered nautiluses. In: Jereb P., Roper, C.F.E. (eds.). Cephalopods of the world. An annotated and illustrated catalogue of species known to date. Volume 1. Chambered nautiluses and sepioids (Nautilidae, Sepiidae, Sepiolidae, Sepiadariidae, Idiosepiidae and Spirulidae), pp. 50‒56. FAO Species Catalogue for Fishery Purposes, Roma.

Mangold, K.M., Vecchione, M., Young, R.E. 2016. Argonautidae Tryon, 1879. Argonauta Linnaeus 1758. Paper nautilus. Version 16 noviembre 2016 (en construcción). http://tolweb.org/Argonauta/20204/2016.11.16 en The Tree of Life Web Project, http://tolweb.org/

Martínez-Soler, E. 2019. Variación temporal de la estructura de la comunidad de paralarvas de cefalópodos del Parque Nacional Cabo Pulmo, B.C.S. en respuesta a la variabilidad ambiental (2014–2017). Tesis de Maestría, Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas, Instituto Politécnico Nacional, México, p. 79.

Rosa, R., Seibel, B.A. 2010. Voyage of the argonauts in the pelagic realm: physiological and behavioural ecology of the rare paper nautilus, Argonauta nouryi. ICES Journal of Marine Science, 67: 1494–1500. https://doi.org/10.1093/icesjms/fsq026.

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