Danza nupcial: la sorprendente reproducción de los caballitos de mar

Melissa Barrera-Flores y Renato Peña

Instituto Politécnico Nacional. Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas. Av. IPN S/n Col. Playa Palo de Santa Rita. CP 23096. México.

Los caballitos de mar son especiales por su postura vertical, la presencia de una cola prensil en lugar de una aleta caudal, y la cabeza en ángulo recto con respecto al cuerpo, los hipocampos, o caballitos de mar, son animales únicos en la naturaleza. Pero lo más extraordinario de los caballitos de mar no está en su forma, sino en su reproducción, ya que, por un lado, los machos son los responsables de transportar e incubar los huevos en una bolsa especializada, cumpliendo un rol único en el reino animal (Lourie et al., 2004), y por otro lado, se llevan a cabo una serie de comportamientos únicos entre los peces, incluyendo una danza nupcial.

Figura 1. Ejemplares de caballito de mar del Pacífico, Hippocampus ingens (Girard, 1859), macho a la izquierda y hembra a la derecha. Fotografía: Renato Peña.

Los caballitos de mar son organismos monógamos, es decir, tienen una sola pareja reproductiva y forman vínculos duraderos que solo se rompen cuando mueren o cuando las fuertes corrientes los separan de su pareja debido a su nado torpe al carecer de una aleta caudal. Esta estrategia reproductiva no es casualidad, es una adaptación a las características de su estilo de vida inusual ya que la mayor parte del tiempo se mantienen fijos al sustrato con ayuda de su cola prensil. Aunado a esto, su nado no es muy eficiente ni rápido, esto les dificulta alcanzar rangos amplios de dispersión ocasionando que la búsqueda de una nueva pareja para cada uno de sus ciclos reproductivo llegue a ser una tarea muy difícil y poco probable. Por ello, el encuentro de una pareja representa un evento invaluable (Vincent & Sadler, 1995). Así, los caballitos nos demuestran que, incluso en el océano, el compromiso puede ser una de las mejores estrategias.

El compromiso entre el macho y la hembra queda sellado por un ritual de apareamiento altamente elaborado, haciendo de los caballitos de mar son protagonistas de una danza reproductiva única en el reino animal. Este ritual se compone de varias etapas. La primera etapa es el cortejo, que tiene como finalidad la formación del vínculo de pareja. Esta etapa es todo un espectáculo de color y movimiento que comienza cuando el macho se acerca a la hembra para cortejarla, lo hace adoptando tonalidades pálidas, y a medida que se acerca a la hembra, realiza vibraciones con el cuerpo mientras mueve rápidamente su aleta dorsal, a su vez, exhibe su saco inflado por medio de bombeo para llamar la atención de la hembra. Por su parte, la hembra puede rechazar el cortejo simplemente alejándose; pero, si acepta al macho, responderá permitiendo su aproximación, adoptando una coloración más pálida y participando en el característico entrelazamiento de las colas que formalizan la unión de una pareja (Lipton & Thangaraj, 2014).

Figura 2. Cortejo del caballito de mar del Pacífico, Hippocampus ingens (Girard, 1859). El macho adquiere tonalidades pálidas o blanquecinas en la región dorsal de su cuerpo para captar la atención de la hembra. Fotografía: Renato Peña.

Esta pareja recién formada pasa por un periodo de tiempo en el cual refuerzan su vínculo; lo hacen casi todos los días, mediante conductas de saludos diarios, que incluyen el acercamiento del macho a la hembra, el cambio de color y las vibraciones corporales, algo equivalente a un «buenos días» en idioma caballito. Estos saludos no solo son una muestra de fidelidad, sino que también constituyen parte de un sofisticado proceso que ayuda a la sincronización de su ciclo reproductivo; durante la interacción diaria, la hembra verifica que el macho este fisiológicamente preparado para recibir sus huevos ya que estos deben hidratarse antes de realizar la transferencia. Por esta razón, la hidratación comienza solo dos días antes de la transferencia, cuando el saco incubador del macho está listo para alojarlos (Vincent & Sadler, 1995).

Figura 3. Entrelazamiento de las colas del caballito de mar del Pacífico, Hippocampus ingens (Girard, 1859). Durante el saludo matutino se puede observar el cambio en la coloración del macho (derecha) adquiriendo un tono más pálido, mientras que la hembra (izquierda) acepta la interacción permitiendo que la rodee con su cola. Fotografía: Renato Peña.

Después de varios días de saludos diarios, el punto culminante en la reproducción de los caballitos llega con la denominada «danza nupcial», una coreografía reproductiva única donde la pareja asciende repetidamente en la columna de agua, girando frente a frente con sus cuerpos unidos por el tronco, en perfecta sincronía. Este paso es crucial para que el macho logre posicionarse debajo de la hembra, abriendo el poro de entrada de su saco incubador y permitiendo así la transferencia de los huevos durante una ultima elevación copulatoria. Tras esta fase final, la pareja se separa concluyendo el proceso reproductivo (Faleiro et al., 2008).

Figura 4. Danza nupcial del caballito de mar del Pacífico, Hippocampus ingens (Girard, 1859). La pareja asciende en la columna de agua para llevar a cabo la transferencia de los huevos. Fotografía: Renato Peña.

Esta estrategia reproductiva, donde el macho asume la gestación, desafía las convenciones biológicas, su monogamia y cooperación con su pareja revelan una estrategia evolutiva única, que más allá de la maximización del éxito reproductivo con su limitada movilidad de natación, demuestra que los caballitos de mar son maestros de la adaptación que utilizaron la sincronía como la clave de su éxito evolutivo.

Figura 5. Etapas en la reproducción de los caballitos de mar. Elaborado por Melissa Barrera-Flores.

Actualmente, la reproducción de los caballitos de mar en cautiverio reviste de gran importancia como una alternativa para reducir la presión que ejerce la pesca ilegal sobre las poblaciones silvestres, por ello, en el Proyecto Hipocampo, que se desarrolla en las instalaciones del CICIMAR-IPN, se están llevando a cabo investigaciones sobre la reproducción del caballito del Pacífico, Hippocampus ingens. Este esfuerzo refleja cómo la ciencia puede convertirse en una herramienta para proteger la diversidad marina, asegurando que las futuras generaciones puedan seguir maravillándose con este baile único de los caballitos de mar.

Bibliografía

Lourie, S. A., Project Seahorse., y TRAFFIC North America (Program). (2004). A guide to the identification of seahorses. Project Seahorse and TRAFFIC North America.

Vincent, A. C. J., & Sadler, L. M. (1995). Faithful pair bonds in wild seahorses, Hippocampus whitei. Animal Behaviour, 50(6):1557–1569. https://doi.org/10.1016/0003-3472(95)80011-5

Faleiro, F., Narciso, L., Vivente, L. (2008). Seahorse behaviour and aquaculture: How to improve Hippocampus guttulatus husbandry and reproduction? Aquaculture, 282 (1-4): 33-40. https://doi.org/10.1016/j.aquaculture.2008.05.038

Lipton, A.P. & Thangaraj, M. (2014) Courtship Behaviour, Brood Characteristics and Embryo Development in Three Spotter Seahorse, Hippocampus trimaculatus (Leach, 1814). Int. Res. J. Biological Sci. 3 (1) 6-10 ISSN 2278-3202

Mederos, S.L., Duarte, R.C., Mastoras, M., Dennis, M.Y., Settles, M.L., Lau, A.R., Scott, A., Woodward, K., Johnson, C., Seelke, A.M.H., Bales, K.L. (2022) Effects of pairing on color change and central gene expression in lined seahorses. Genes Brain Behavior, 21(5):e12812. https://doi.org/10.1111/gbb.12812

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