¿Los metales pesados ponen en riesgo el consumo de la cabrilla sardinera?

Marina Soledad Irigoyen-Arredondo1,2, Xchel Gabriel Moreno-Sánchez3, María del Pilar Pérez-Rojo3 y Arturo Bell Enríquez-García3.

1Universidad Autónoma de Baja California Sur, Departamento Académico de Ciencias Marinas y Costeras, 23085 La Paz, Baja California Sur, México

2Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Ave Insurgentes Sur Col. Crédito Constructor, Demarcación territorial Benito Juárez, Ciudad de México. 03940, México.

3Instituto Politécnico Nacional, Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas, Departamento de Pesquerías and Biología Marina, 23096 La Paz, B.C.S., México

Los metales pesados son una de las principales preocupaciones a nivel global y, desde hace más de un siglo, una de las amenazas principales para los ecosistemas marinos. Los metales se definen como los elementos químicos que por sus características físicas y químicas no son biodegradables y se utilizan en la fabricación de muchos productos de uso cotidiano. Es por eso, que estos ambientes están expuestos a contaminación por metales pesados por descargas de aguas residuales, municipales, y las minerías (Godwyn-Paulson et al., 2022). Algunos de estos metales no son necesarios en los organismos y, aún en bajas dosis, pueden ocasionar daños e incluso la muerte, incluyendo a los humanos. Por otra parte, y aunque parezca increíble, algunos son esenciales para el buen funcionamiento de los organismos marinos y los humanos, como el zinc y el cobre.

Una vez que los metales pesados entran a los ambientes marinos, una parte queda flotando en el agua o se disuelve y deposita en el fondo; sin embargo, una parte biodisponible puede ser absorbida por organismos marinos a través de la piel o alimento (Fig. 1).

Patrón de fondo

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Figura 1. Representación del ingreso de los metales pesados en el ecosistema marino.

Los metales en el pescado son un problema serio.

Recientemente, la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) ha recomendado aumentar la ingesta de pescado para una dieta balanceada y ayudar a combatir enfermedades cardiovasculares, diabetes, entre otros padecimientos (FAO, 2021).

Sin embargo, en décadas pasadas ha habido graves problemas de salud en la población debido al consumo de pescado contaminado de diferentes metales. Tal es el caso en Minamata, Japón, en 1950, donde el consumo de pescado contaminado de mercurio (Hg) ocasionó la muerte de muchas personas. A causa de estos eventos, los científicos han redoblado esfuerzos para monitorear los pescados más consumidos por la población humana, buscando recomendar las cantidades que pueden consumirse sin que represente un riesgo a corto, mediano, o largo plazo y es de suma importancia por la seguridad alimentaria enfatizando en las comunidades rurales y urbanas.

Un ejemplo es el puerto minero de Santa Rosalía, ubicado en la zona central de la costa oriental de la península de Baja California Sur (Fig. 2). En esta comunidad se ha extraído cobre desde el siglo XIX y se calcula que hay 350 toneladas de desechos de metales, las cuales pueden provocar impactos irreversibles en la salud de los peces y son un riesgo para la salud humana por su consumo (Irigoyen-Arredondo et al., 2022).

Mapa

Figura 2. Ubicación geográfica de Santa Rosalía, incluyendo las principales actividades que se desarrollan en el puerto.

¿Cuánta cantidad de cabrilla podemos comer a la semana sin que sea peligroso para la salud?

Nuestra investigación se realizó en el puerto de Santa Rosalía que, como sabemos, es un área que presenta altos niveles de metales pesados. Uno de los peces más consumidos en esta comunidad es la cabrilla sardinera (Mycteroperca rosacea), por lo que colectamos estos peces durante cada mes del 2014 y 2015. Analizamos los peces capturados en el laboratorio en CICIMAR-IPN, donde tomamos medidas de talla y peso para poder hacer las estimaciones de consumo. Después se les colectó un pedazo de filete, que es la parte comestible por el humano, para poder hacer análisis toxicológicos de metales pesados.

Las concentraciones de metales tóxicos como el cadmio (0.06 ± 0.13 µg/g) se encontraron por debajo de los límites permitidos (0.5 μg/g) por la Norma Oficial Mexicana NOM-242-SSA1-2009. Las concentraciones de plomo (0.98 ± 1.56 µg/g), por otra parte, se encontraron en el límite de la NOM-242 (1.0 μg/g). Al comparar nuestros resultados con Sinaloa, donde los ecosistemas son impactados diariamente por descargas de aguas residuales, agricultura, acuacultura (Frías-Espericueta et al. 2010), los niveles de plomo y cadmio en peces fueron tres veces más altos en Sinaloa (Cd: 0.2 μg/g, Pb: 2.5 μg/g) que en las cabrillas de Santa Rosalía (Cd: 0.06 ± 0.1 μg/g, Pb: 0.98 ± 1.5 μg/g).

¿Y cuánto puedo comer?

Partiendo de esas concentraciones, determinamos una ingesta semanal sin riesgo para la población de 642 g para un hombre adulto, 589 g para las mujeres y 180 g para niños. Debemos considerar que, en las comunidades cercanas a la costa, la ingesta de cabrilla es mayor a la que sugerimos aquí.

El zinc y el cobre son elementos necesarios para el metabolismo tanto de peces como de humanos. En este trabajo calculamos que cada 100g de filete de cabrilla consumidos aportan el 1% y el 100% de las ingesta sugerida de estos elementos, respectivamente.

Debido a esto, es recomendable consumir filete de cabrilla ya que sus valores nutricionales son altos y cumplen con los sugeridos a nivel mundial. Lee el artículo completo en https://link.springer.com/article/10.1007/s11356-022-18753-7

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Figura 3. Esquema de consumo seguro de la cabrilla sardinera.

Literatura

Godwyn-Paulson, P., Jonathan, M. P., Rodríguez-Espinosa, P. F., & Rodríguez-Figueroa, G. M. (2022). Rare earth element enrichments in beach sediments from Santa Rosalia mining region, Mexico: An index-based environmental approach. Marine Pollution Bulletin174, 113271.

FAO (Food and Agriculture Organization), 2021. Fishery Information Data and Statistics Unit. FISHSTAT+Databases and Statistics. Food and Agriculture Organization of the United Nation.

Frías-Espericueta, M.G., J.M. Quintero-Alvarez., J.I. Osuna-López., C. M. Sanchez-Gaxiola., G. López-López., G. Izaguirre-Fierro. & D. Voltolina. 2010b. Metal contents of four commercial fish species of NW Mexico. Bull. Environ. Cont. Toxicol., 85(3):334-338.

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